
FÉLIX BAUMGARTNER ES UN AUSTRIACO DE 35 AÑOS
QUE ESTÁ REMATADAMENTE CHIFLADO, DISPUESTO A CORRER RIESGOS
INCREÍBLES SALTANDO AL VACÍO.
Hace un tiempo se tiró desde las Torres Petronas y ahora
su última locura ha sido lanzarse a una cueva vertical, oscura
y de paredes sinuosas,
y abrir su paracaídas en el último momento.
La cueva en cuestión está en el Parque Nacional de
Velebit, en Croacia. La caída duró 7,5 segundos, un
tiempo que el Superfelix tenía que controlar si no quería
dar con su masa encefálica en el suelo. Nadie hasta entonces
lo había intentado.
El salto BASE es una afición suicida consiste en lanzarse
al vacío desde edificios (B, de buildings), antenas (A, de
antennae), puentes (S, de Span) y peñascos (E, de Earth).
Hay que lanzarse al vacío y abrir el paracaídas en
el último instante. Si uno logra hacer esos cuatro saltos
le dan una especie de diploma de Saltador BASE. Ni que decir tiene
que hay que estar majareta para practicarlo y que está prohibido
en la mayoría de países.
«Cuando
estás arriba –dice Baumgartner–, delante
del agujero y miras hacia abajo, piensas ¡mierda, es muy estrecho!
Es una locura. Miras hacia el interior, totalmente oscuro y te vienen
a la cabeza recuerdos de todos los compañeros y amigos que
has perdido, y piensas hasta cuándo y cuánto más
podrás tentar tu suerte. Y te preguntas si quizá éste
sea tu último salto». |