PONTE
LA SERVILLETA DONDE TE DÉ LA GANA. PÍDETE LO QUE QUIERAS
Y ABRE TU APETITO CON UN VERMÚ LARGUITO DE GINEBRA. LUEGO,
ALARGA LA MANO Y LLÉNATE LA BOCA.
Estamos con Sergi Arola, chefs de chefs. Tío elegante con
carrerón por delante. Toma pareado. Al entrar en La broche,
su restaurante, me entran ganas hasta de jamarme los manteles.
¿La
noche madrileña o la noche barcelonesa? La verdad
es que hace tanto tiempo que no salgo de noche que ahora mismo no
creo que las pudiera diferenciar, pero para mí Barcelona
durante una época era tremendamente canalla, era muy divertido,
y el Madrid que conocí yo era un Madrid salvaje directamente,
un lugar bastante cañero. Cuando sales, no aguantas…
Hay cosas que son desagradables de por sí. En un restaurante,
no en casa. Por ejemplo me gusta mucho el olor del tabaco de pipa
en casa, pero no lo soporto en un restaurante. También me
gustan los perfumes, yo los uso bastante, pero no soporto que una
persona venga apestando al local.
¿Te importa cómo vistes? Soy de los
que tardan en arreglarse, no salgo con lo primero que encuentro
en casa, pero tampoco me obsesiono. Entiendo que si un señor
se siente más seguro detrás de una corbata, por qué
no. Personalmente la detesto, me parece una prenda absurda, como
llevar, no sé, un collar de perro. Creo que nada que te apriete
el cuello puede ser cómodo.
Cuando sales, ¿qué no falta en tu bolsillo?
Si algo no falta es reloj cuando voy a Sao Paulo, para que no me
lo roben si lo llevo en la muñeca.
En tu restaurante, ¿sólo diseñas los
platos o todo en general? Para hacer platos me quedaría
en mi casa y sería más cómodo. Un restaurante
empieza en el aparcacoches y termina en el aparcacoches, y entre
medias todo es importante. ¿Hasta el hilo musical?
No me gusta. En Madrid no tengo, y en Barcelona tengo discjockey.
Ni me lo planteo, entre otras cosas por que dudo que el hilo musical
sea mejor seleccionando canciones que yo.
¿Hace cuánto tiempo que no vas a un fast-food? Pues…
una semana. No me gusta satanizar el fast-food. Yo, porque sea Sergi
Arola, no me dedico exclusivamente a comer guay, caviar y tal, de
hecho casi nunca lo hago. La semana pasada en Sao Paulo bebí
un poco más de la cuenta, y pocas cosas hay mejores para
la resaca que una buena hamburguesa. ¿Y la bebida?
Bebo sólo vino, cerveza y champán. Con los destilados
no hago experimentos, sólo tomo bebidas alcohólicas
cuando voy a sitios de muchísima confianza.
¿Por qué los chinos comen con palos?
Es lo más útil. La cocina china, si es algo, es práctica.
Lo que no es práctico es que te pongan un trozo de carne
y te lo tengas que partir tú. Estamos hablando de una cultura
varios miles de años más antigua que la nuestra. Nosotros
tenemos una cultura muy bárbara comparada con ella.
¿Y
es verdad que los romanos comían tumbados? Yo no
estuve para verlo, pero está demostrado que es la mejor manera
de eliminar una serie de cosas molestas para la digestión.
¿Por qué primero, segundo y postre?
Eso es una cosa que no tiene más de 20 años.
¿Qué productos son los más made in Spain? El
aceite de oliva no, que es un invento italiano. Aquí tenemos
el jamón, el arroz, las naranjas, la gente por ahí
nos conoce por eso. Lo que pasa es que siempre lo hemos vendido
muy mal.
¿La dieta mediterránea es mejor que la nórdica?
No. ¿Qué es mejor para correr, un Ferrari,
un 911 o un Toyota? Si te pones a correr por una montaña,
las cosas cambian. Si en Suecia comes como en el sur de Italia vas
a pasar un frío que pela.
¿Son propias de la juventud las conductas extremas?
Creo que son etapas: hay una etapa para aprender, una etapa para
ponerte hasta las cejas, una etapa para amar… Si intentas
saltarte una etapa, tarde o temprano te acaba pasando factura.
¿Qué opinas de salir jueves, viernes, sábado
y domingo? Yo creo que es bueno salir lunes, martes, miércoles,
jueves y viernes, y no salir el sábado y domingo porque está
lleno de críos. Si te digo la verdad, cuando más me
he divertido ha sido saliendo los miércoles o los martes
por la noche, que es cuando yo salía con mis amigos. Éramos
unos golfos.
Pablo
Moraleda
Foto:Víctor M. Gascón |